La continua lucha entre la ira y los retazos de un sueño, causante de graves heridas interiores.
Hay millones de personas en el mundo y yo tuve que ser el elegido. Aquel hombre incauto que dos veces con la misma piedra tropezó.
El door y falta de correspondencia a mis actos es palpable. La prohibición de la felicidad por meras manías, o tal vez, por la desgracia de no ser el único hombre de esta tierra.
A ti, ser sin entrañas, que impregnas de tu belleza mi existencia, y cuyos encantos no son más que cebos para luego atacar sin reparo con la más letal arma existente, la indiferencia. En mí causas la duda, la indecisión. Destrozarte a base de manipulación, o manipular para verte sonreir con esa delicadeza que te caracteriza.
La llave del olvido quedó en manos de otro ser, que decidió guardarla en el cajón del lejano y poco alentador futuro. Exiliado de la felicidad quedé entonces. ¿Algún dia utilizarás esa llave? Uno ya debe ir pensando propias alternativas.
Pobre destino, ser viajero de la desgracia y caminante de la decepción. No hya nada a mi favor.
Ángeles, cantad ya, pues no espero nada con mas ansia que soñar eternamente.