La razón de nuestros actos se suele fundamentar en el ansia de contradicción del ser humano. Personas así buscan una linea secante respecto al actual canon social. Todo aquello que esté visto con malos ojos por la gran mayoría de la sociedad, es atractivo a nuestros planes, ya sea beneficioso o no para nosotros mismos. La cuestión y objetivo actual viene a ser, identificarse, ser alguien absolutamente diferente al estereotipo clásico de humano. Buscamos diferentes opciones en todas las materias abarcables. Tanto música, como indumentaria, formas, lugares de frecuencia, etcétera. ¿Es uno realmente feliz atravesando la barrera de lo común? Hay gente uno único fin de su conversión, es ese, ser alguien ''diferente''. Sin embargo, hay gente que realmente nace diferente, y para estos, es una falta de consideración, ver los gustos de un grupo minoritario de gente, como algo extravagante por el simple hecho de estar en menor medida.
Y ahora pregunto, ¿Quién es el más besugo, el que modela su personalidad a base de modas, o aquel que renuncia a su verdadera personalidad por ser menos común de la cuenta?
Ejemplos:
¿Por qué ir de fiestas light cuando puedo ser diferente y echarme cuatro canelos tirado en medio de unas escaleras?
¿Música de los 40? Tengo a los Maiden...
¿PP? Mejor PSOE, más progre (Siempre hay preferencias, aunque ambos sean pobres partidos políticos)
Pero nadie se ha fijado en el término medio... La cuestión es que, a día de hoy, pocas personas con un término medio hay. O estamos de acuerdo con todo, o no estamos de acuerdo con nada.