martes, 4 de agosto de 2009

Coil


El tiempo es imprevisible. No es tan matemático y regular como parece. Tan solo cinco minutos me tomé para amarte, y un año para olvidarte. Pero, quiera uno o no, siempre quedan retazos. Retazos de un sueño que se convierten en recuerdos. Recuerdos de un sueño que se convierten en retazos. Ahí están, acompañándome día a día.

De todo se aprende. Los sentimientos de las personas no se dibujan con lapices del color que deseemos. Son permanentes, y solo uno mismo puede borrarlos.

Por tanto, olvida a quien no te ama, déjate llevar. De esta forma, la discordancia, persistente y malvada seguidora de tu día a día, desaparecera. Pues un segundo de dolor es un segundo. Un segundo de amor no correspondido, es un sufrimiento eterno.

Desengáñate, nada conseguirás persistiendo con tu sueño imposible. No harás más que sumirte en un campo de desolación y tristeza.

(Sí, obviamente, va dedicado a una persona).

Fragmento

And I can see you. Running to the fields of sorrow.
Yes I can see you. Running to the fields of sorrow.

No hay comentarios:

Publicar un comentario