lunes, 24 de octubre de 2011

Regain The Fire

Algo arde dentro de mí... Tal vez sea el deseo de un nuevo orden. Hoy veo todo aquello que alguna vez fue bello, y que hoy, por desgracia, es o inexistente o negativo, lo que antes te arrancaba sonrisas, ahora te arranca el alma, mientras quedas helado en una atmósfera oscura y eterna. Cuesta exponer aquello que puede decepcionar al prójimo, e incluso, pensándolo fríamente a nosotros mismos... ¿Cómo somos capaces de hacer algo así? No hay de qué preocuparse, al fin y al cabo, somos animales y como tales, la carne es débil, y siempre nos será más relevante la diversión o las palabras bonitas destinadas a nosotros mismos, que los auténticos actos de nobleza destinados a nuestras personas...

¿A quién das gracias eternamente, a la madre que te hizo un hombre, alimentándote día a día, y mostrándote el buen camino, o a aquella persona que por meros intereses, muestra un falso afecto?

No te engañes... Somos tan pobres de espíritu, que anteponemos una noche de farra al bienestar de nuestros cercanos.

Vivimos en nuestra propia mentira. Tratamos de conservar cosas inexistentes, o sostener con falsos pilares sensaciones y afectos que ya no son parte de nosotros.. No por otra cosa que por lástima a lo que alguna vez fue agradable... Si por nosotros fuera, y no por nuestros verdugos, haríamos desaparecer millones de cosas, que conservamos para memorar pensamientos sin auténtico valor.

Que por valor real, vergüenza tendría que darte regalar más muestras de afecto a la zorra de turno que a tu propia madre... ¿O no es así?



No hay comentarios:

Publicar un comentario