Cuando un paso separa lo material de lo irreal. Cuando puedes palpar la inexistencia con la yema de los dedos.
A un paso estoy del infierno, sin embargo, parecen ser kilómetros, todas las experiencias vividas, deben ser olvidadas, todos mis logros, despojados. Y con ello, todos mis fracasos desapecerán, pues más pesan en la balanza que las alegrías.
El silencio se apodera del entorno que me rodea, los acordes de la muerte llaman al timbre de mi corazón, los ángeles me comunican que no queda nada que hacer aquí.
He de marchar para dejar paso a todo cuanto me acecha.
Mi paso por este mundo no ha sido grato, pero alcanzaré la plenitud infernal... La extremidad del dolor me hará sentir nuevas sensaciones de alegría y disfrute... Un nuevo mundo me espera a tan solo un paso... Solo debo darlo.
El último dia...
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