Simplicidad y apariencias. Eso vengo a tratar hoy.
Con la simplicidad me refiero, a que la idea de escribir estos renglones viene de algo tan simple como estar echando mi cigarro nocturno en el ascensor, y haberme dado cuenta de que había un cartel en el cual estaba escrito: 'Prohibido fumar'.
Las reglas, y modales, a juicio de muchos, definen la personalidad de las personas, pues hoy en dia tiene más valor no hablar con la boca llena, que aportar tus ideas. Las personas no se definen por su educación, puesto que es algo que se puede definir a lo largo de la vida, sino por su personalidad, por quienes son de verdad.
Algo parecido ocurre a lo tratado hoy. Tú eras un angel, que pasó a ser diablo. Tu afabilidad a la hora de mediar palabra, tu compleja personalidad, hacían de ti, alguien diferente. Pero reflexionando respecto a tu forma de ser, uno se da cuenta, de que eres una más. Alguien que se muestra tal y como no es, que arma su mano derecha cuando vuelves la vista a otro lugar.
Y seré breve. Esta vez, tu has descuidado la vista. Y no hay perdón que valga, pues puede que aun quede algo, pero nada comparable a mi odio.
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