Son los primeros días carentes de esa magia que ya desapareció. La asimilación de conceptos es sencilla, aunque ya de nada sirve interpretarlos. Los cigarros sentado al sol han pasado de ser el momento de calma y paz a algo rutinario y pesado a pesar de éste ser necesario.
El nuevo deleite de esta vida es el sueño sin imagen, el morir una hora, el no existir para luego cargar con esa putrefacción progresiva de la mente, alimentada por notas que se asemejan a un mecanismo preciso y sin error alguno. La perfección entre percusiones de trozos de plástico, nylon, piel, madera y cajas de resonancia, acompañadas de voces que pasan de ser cantos celestiales al más desgarrado de los gritos.
Con estos sonidos en mente, la planificación se simplifica hasta el punto de que tan íntegro orden, resta importancia al resto de cosas, hasta que...
Abres los ojos, y todo cuanto estabas, baja escalones de forma vertiginosa en tus consideraciones.
Las preocupaciones propias ahora son lo importante. Nadie va a ayudarme y pensaba hacerlo, nunca viene mal una dosis de voracidad, aun a sabiendas de que la mente es tan estúpida de por si, que la vuelta al altruismo es algo más que evidente, hablando en futuro y aun en contra de mis voluntades.
PD: Sácame de aquí, por favor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario